Luis Alfonso Villalobos
(Lagos de moreno, México, 1976)
Luis Alfonso Villalobos es un artista visual cuya práctica articula pintura, escultura, cerámica, objeto e instalación. Formado en diseño industrial, ha desarrollado un lenguaje que vincula la imagen con el soporte, la estructura y la disposición espacial, expandiendo la pintura hacia relaciones más complejas con la arquitectura y la cultura material.
Su obra examina las tensiones entre naturaleza y artificio insistiendo en la vulnerabilidad compartida de ambos y en los modos en que el paisaje, el diseño y las formas construidas se afectan mutuamente. En sus piezas conviven la vegetación, los juegos de sombras, los cuerpos de agua, fragmentos arquitectónicos, mobiliario y estructuras modernas que funcionan como vestigios de una presencia humana ausente en escenarios de desgaste y reconfiguración. Desde ahí, Villalobos construye una reflexión sobre la vulnerabilidad de los sistemas de control, con especial atención a la domesticación del entorno y la persistencia material de los objetos y espacios producidos por la cultura.
En su trabajo reciente, esta investigación se ha concentrado en el colapso de ciertas promesas de la modernidad, en la memoria territorial de la agricultura y en las huellas de la construcción sobre el paisaje. Sus obras más recientes despliegan un imaginario en el que la geometría, la ornamentación, la ruina, la selva y el jardín conviven en composiciones que desafían y desbordan la separación entre...
(Lagos de moreno, México, 1976)
Luis Alfonso Villalobos es un artista visual cuya práctica articula pintura, escultura, cerámica, objeto e instalación. Formado en diseño industrial, ha desarrollado un lenguaje que vincula la imagen con el soporte, la estructura y la disposición espacial, expandiendo la pintura hacia relaciones más complejas con la arquitectura y la cultura material.
Su obra examina las tensiones entre naturaleza y artificio insistiendo en la vulnerabilidad compartida de ambos y en los modos en que el paisaje, el diseño y las formas construidas se afectan mutuamente. En sus piezas conviven la vegetación, los juegos de sombras, los cuerpos de agua, fragmentos arquitectónicos, mobiliario y estructuras modernas que funcionan como vestigios de una presencia humana ausente en escenarios de desgaste y reconfiguración. Desde ahí, Villalobos construye una reflexión sobre la vulnerabilidad de los sistemas de control, con especial atención a la domesticación del entorno y la persistencia material de los objetos y espacios producidos por la cultura.
En su trabajo reciente, esta investigación se ha concentrado en el colapso de ciertas promesas de la modernidad, en la memoria territorial de la agricultura y en las huellas de la construcción sobre el paisaje. Sus obras más recientes despliegan un imaginario en el que la geometría, la ornamentación, la ruina, la selva y el jardín conviven en composiciones que desafían y desbordan la separación entre lo orgánico y lo construido. A través de estos cruces, su práctica propone una lectura crítica de la relación entre ecología, arquitectura y economía extractiva, atendiendo a la dimensión formal de la obra, la carga simbólica de las imágenes y sus resonancias históricas y políticas.
Exposiciones/Proyectos